junio 16, 2017

Esto no es un país




Waking up, even this is a heroic act if you posses this life full of uncertainty. Witnessing how the dawn shows up is act of rebellion, it doesn’t exist a guaranty that I will delight myself with this view again. The pleasure I get from my mother’s seasoning is a luxury, a little bliss that I didn’t valued before. Coffee’s aroma have become a mystery for me, and that very significant dish in our country has turned into a whisper on the streets that cannot be materialized. In the past, with the awaking of the sun I could nourish my body, in that moment too I could feed my soul with the sound of a harp through a little box that an unconscious strip away from me a while ago when he took some others things I miss too. Happens often on my neighborhood, we still don’t know who is the needy that appropriates of our possessions and whilst we cared about the identity of the unknown, those who represent what is fair cared more on escort the person in those unfair acts.

Putting your feet on the ground never hurt as much as it did for those who awake to a funeral on their schedule. Be graceful to your God for not facing a similar day, because in this territory the probability of a life ending is very high, just as the cost of our national coin in from of the dollar on the black market. That’s right, our life cost very little for those humans without humanity that run our streets. Their lack of humanity goes along with a supernatural power named by them as “The Law”. It’s a beautiful name that doesn’t match with what the power itself shows to be.

I didn’t want to but for some unexplainable reason I had the displeasure to live on the same street as them, and while I keep up with my responsibilities they try to prevent me from the accomplishment of my daily commitments by a very strange contest where they are trying to find out whose power is more abusive. And while they are finding out that unreasonable mystery, by their side, smiling with grace, walk those who don’t own that super power called “The law”. Instead, they possess a different but similar force, that lacks a name but is more fearful in front of us. They are malevolent, sinful, immoral, malicious and an endless list of similar adjectives. The antonyms of those words are scared of them.



Our tradition is nothing but a far away memory. All those things that give us the need to celebrate are a lie; they took the colors of our houses. The brighten colors are horrendous, those three colors we used to adore now hurt, the military green is repulsive. They stole the soul of our culture. They changed the lyrics of my roots. That gorgeous orchid that delighted our eyes with beauty has been change into a cactus that damage, harm. I wish the leaves of this land would fall just to see if they reborn as the ones in our golden tree do.

I hope I can smell a rout on the dawn again, is not typical to miss that kind of smell. You cannot do it these days, there’s to evil and lack of solidarity out there. I remember that impulsive need, that desire of meeting the immensity of this lands that gave me roots to grow. I’ve always wanted to return the favor; with very few I have done it. But she needs more fews to ad till there’s is much, and maybe at some point much will be enough.

And that’s what I dream of every night, when with relief I found myself graceful of being under my roof. But my property is not mine, is owned by the “The Law”, so the relief doesn’t last much before I start wondering about the destiny of my life once again. Vague memory I have of the meaning of calm. Pretty-little-fool… what a fool were you to chose this misery. Fool is an insignificant adjective compare to what you deserve but in the middle of this suffering my decency is the only thing I have left. Tomorrow, if I’m allow, I’ll search for a more suitable word.



Despertar, incluso eso es un acto heroico si posees esta vida de incertidumbre. Presenciar como se avecina el amanecer es un acto de rebeldía, no existe garantía alguna de que lo volveré a disfrutar. Gozar del sazón de mi madre es un lujo, un gustillo que antes no valoraba. El aroma del café se ha convertido en un misterio para mí, y aquel platillo tan propio se ha transformado en un secreto a voces que no se puede materializar. Antes, con el alba podía  nutrir mi cuerpo, a esa hora también sustentaba mi alma con el sonar del arpa a través de una pequeña caja que algún inconsciente despojó de mí hace un tiempo cuando entro a llevarse otro par de cosas que extraño. Sucede seguido en mi calle, aún no sabemos quién es el necesitado que se adueña de nuestras pertenencias y mientras nosotros nos preocupamos por su identidad, aquellos representantes de lo que es justo se preocupan por acompañarlos en sus actos de injusticia.

Poner tus pies sobre la tierra nunca dolió tanto como aquellos que despiertan con un funeral en su itinerario. Agradece a tú Dios por no estar pasado por un día similar, porque en este territorio es muy probable que una vida acabe por un costo tan mínimo como el de la moneda nacional. Así es, la vida no vale nada para los humanos sin humanidad que recorren estas  calles. Su carencia de humanidad va acompañada de un poder sobrenatural que ellos mismo han comentado tener, “La ley” así le nombraron ante nosotros. Es un hermoso nombre que no concuerda con su materialización física.

No quería pero por alguna razón me toco vivir en la misma calle que ellos, y mientras yo cumplo con mis compromisos ellos intentan impedir mi rutina con una riña entre poderes, con la cual trataban de deducir cuál podía ser más abusivo con la ley. Y mientras ellos averiguaban quien era el ganador de su disputa, a su lado pasaban, sonriéndoles con agrado, aquellos que no poseían el poder de la ley sino que poseían una fuerza similarmente temeraria la cual carecía de nombre ante ellos y ante nosotros. Son malévolos, malintencionados, inmorales, depravados, crueles, perversos y un sinfín de adjetivos similares. Los antónimos de aquellas palabras le tienen pavor, que dolor.



Nuestra tradición no es más que un recuerdo lejano. Todo lo que parece merecer celebración es realmente una mentira; le han quitado el brillo a los hogares. Los colores llamativos dan miedo, el tricolor duele, el verde militar repugna. Le han robado el alma a nuestra cultura. Le han cambiado las letras a mi raíz. Aquella orquídea que fascinaba se ha convertido en un cactus que perjudica, que mutila. Quisiera que las hojas de esta tierra cayeran para ver si renace como lo hace nuestro árbol de oro.

Anhelo el olor de una carretera en pleno amanecer, es atípico extrañar un olor así. Ya no se puede hacer esa gracia, hay mucha maldad y escasa solidaridad. Recuerdo esos impulsos, esa necesidad, ese deseo de conocer toda la amplitud de esta tierra que me dio raíz para crecer. Siempre he querido devolverle el favor, con poco he podido. Pero ella necesita muchos pocos que sumen un mucho hasta que sea suficiente.

Con eso sueño todas las noches, cuando con alivio me encuentro agradecido de permanecer bajo mi techo. Pero mi propiedad no es mía, es de “La Ley”, así que el alivio dura minutos antes de que la incertidumbre del destino de mi vida vuelva a emerger. Vago recuerdo tengo del significado de tranquilidad. Que mucho, que poco, que tonto… que tonto fuiste tú para elegir la miseria. Tonto es un adjetivo muy insignificante comparado con lo que realmente mereces pero entre toda esta desdicha mi decencia es lo único que he podido mantener. Mañana, si me es permitido, buscaré un sinónimo más adecuado.




Las fotos pertenecen al blog de Vanessa Campitelli 
Puedes conocer un poco más sobre Venezuela en su página, deleitarte con fotos de las maravillosa vistas que conforman a este país. No importa que pase esa belleza no se la pueden arrancar a nuestro país.

Phothos are taken from Vanessa Campitelli blog
You can go there to find more beautiful pictures of this land, those views that build Venezuela.
No martter what happens they cannot take that from our country.